Recorridos espectaculares entre cascadas, cañones, canales y crestas, con propuestas para disfrutar de algunos de los paisajes más reconocibles del Pirineo y el Prepirineo oscense.
Pirineos (Huesca)
Una ferrata junto a una gran cascada, atravesando una cueva y un cañón en uno de los itinerarios más fotogénicos y singulares del Pirineo.
Vía ferrata de la Cascada del Sorrosal (Broto)
Dificultad: K3 (Algo difícil).
Resumen: Una de las ferratas más espectaculares, fotogénicas y comerciales de Europa. Sube literalmente pegada a una cascada de más de 100 metros, cruza una cueva y se encajona en un cañón alucinante. Un éxito asegurado con clientes.
Dos recorridos de carácter alpino que permiten ascender entre canales, resaltes y crestas con vistas privilegiadas a los Mallos de Riglos y al Prepirineo oscense.
Vía ferrata de Riglos (Peña Don Justo / Lizana)
Dificultad: K3 (Algo difícil).
Resumen: Una vía perfecta para disfrutar de los paredones somitales de Riglos, ascendiendo de forma directa y elegante con los imponentes e icónicos mallos de conglomerado justo enfrente.
Resumen: Un recorrido alpino divertidísimo que combina canales y resaltes verticales. Al llegar a la cresta ofrece unas vistas panorámicas brutales de todo el Prepirineo oscense.